martes, 23 de febrero de 2010

El Zurdo

Soy zurdo de nacimiento. El tiempo, la costumbre y la educación casi me han transformado en ambidextro. De niño nunca fui consciente de mi problema. Pero nunca podré olvidar la represión física y psicológica que sufría un compañero de colegio que solamente podía escribir con la izquierda. Se llamaba Ernesto. Creo que el facha de mi profe lo confundía con “el Che”. No se sí fue el miedo o mi capacidad de adaptación lo que me obligó a empezar a escribir con la mano derecha. Lo cierto es que durante mi época de escolar la caligrafía y el dibujo fueron siempre mi talón de Aquiles. A pesar de defenderme más o menos bien con las dos manos, no sucede lo mismo con el sentido de la vista, donde tengo una especial tendencia a orientarme con el ojo izquierdo. Con las extremidades inferiores apenas puedo decir nada, porque no práctico el fútbol, ni realizó ninguna labor particularmente especializada con alguna de ellas, únicamente tengo que señalar que al tener sendas lesiones en la pierna izquierda, en ocasiones al cambiar el tiempo o al realizar un esfuerzo excesivo, me resiento.

Fuera la escuela las cosas sucedieron de forma muy distinta puesto que la educación no represiva de mis padres permitió que utilizara el cuchillo con la mano izquierda y de que en general mis actividades domésticas se desarrollaran con preferencia con la mano izquierda. El mundo del deporte tampoco me fue mal, especialmente allí donde intenté ser ambidextro. De esta forma, me convertí en un buen jugador de frontón que a pesar de ser fundamentalmente zurdo, era capaz de jugar bastante bien con la derecha. Tampoco me fue mal en las batallas campales callejeras, dónde podía tirar las piedras con ambas manos.

Sin duda alguna mi frustración más importante se encuentra en el mundo de la fotografía, al que accedí de una manera confusa, pero en el que tuvo algo que ver mi incapacidad para el dibujo. De esta forma, me convertí en un especialista en el arte de Daguerre. Sin embargo, tampoco pude llegar demasiado lejos porque las cámaras e instrumentos fotográficos están diseñados para los no zurdos. Realmente no es nada fácil para un zurdo, aunque sea más o menos ambidextro, el manejar una cámara fotográfica de derechas. Sobre todo cuando hay que hacer trabajos de precisión o temas de mucha acción. La única cámara seria fabricada para los zurdos es la mítica Exacta, una cámara réflex de 35mm de Alemania Oriental descatalogada. He tenido la suerte de probarla y es un placer. Creo que los chinos han fabricado cámaras tradicionales para zurdos, pero no han llegado a España.

En fin, vivimos en una sociedad decididamente de derechas, en la que los heterodoxos no tenemos cabida. Nuestra única posibilidad de integración es la de jugar a dos bandas: Ser ambidextro o morir.